Experimentos Medicos en Guatemala

John Hopkins y Rockefeller están detrás de los aterradores experimentos de sífilis practicados en Humanos, alegan las Victimas Guatemaltecas.

Mas de 750 victimas han demandado a la Fundación Rockefeller, al Hospital John Hopkins, la Universidad de John Hopkins, La Escuela de Medicina de la Universidad John Hopkins, la Escuela de Salud Publica John Hopkins, así como la Corporación del Sistema de Salud de John Hopkins, argumentando que fueron engañados e intencionalmente expuestos a enfermedades venéreas como la sífilis, gonorrea y otros patógenos sin haber sido informados para dar su consentimiento.

Los experimentos fueron administrados a niños, huérfanos, pacientes en hospitales psiquiátricos, presos en cárceles y reclutas militares.

“Esto pareciera como salido del libro de apuntes del Dr. Mengele.” Así lo califico el Dr. Bradley Stoner Ex Presidente de la Asociación Americana de Enfermedades de Transmisión Sexual. Quien ha descrito estos experimentos de Guatemala en declaraciones publicas, comparándolos con los experimentos Nazis infligidos a los Judíos en Auschwitz durante la Segunda Guerra Mundial.

En el 2010 la Administración de Obama se disculpo con el País Centroamericano por los Experimentos practicados en Guatemala. La Administración encomendó a la Comisión Presidencial para el Estudio Asuntos de Bioética para investigar los experimentos. Los detalles de dichos experimentos fueron ocultados deliberadamente al mundo hasta que la Comisión publico su informe en Septiembre del 2011, en el que se confirmo la existencia de experimentos humanos calificados como barbáricos que constituyen violaciones a los derechos humanos. Como ejemplos de esto están las prostitutas que fueron infectados con enfermedades venéreas y después practicaban el sexo con sujetos para infectarlos, intencionalmente de estas enfermedades. Otras personas fueron inoculadas por inyección de espiroquetas de la sífilis en el liquido cefalorraquídeo que baña el cerebro y la medula espinal, bajo la piel y en las membranas de las mucosas. Otra forma de infección fue a través de la aplicación de una emulsión que contenía a la sífilis o gonorrea debajo del prepucio del pene en los varones; el pene de estos sujetos se raspaba o escarificaba y luego se recubría con la emulsión que contenía sífilis o gonorrea; También a una mujer del hospital psiquiátrico que le fue inyectada la sífilis, desarrolló lesiones en la piel y emanaciones y después le fue aplicado pus de gonorrea de una persona del sexo opuesto en ambos ojos. Muchos Guatemaltecos desarrollaron enfermedades venéreas. La mayoría de ellos nunca fueron tratados.

Los científicos sometieron a los Guatemaltecos a extracciones de sangre en repetidas ocasiones, así como punciones lumbares, y punciones en la parte sub occipital del cerebro, exámenes ginecológicos tocando y penetrando los órganos sexuales obligándolos y coaccionándolos a tener contacto sexual.

Las victimas de Guatemala también han demandado al fabricante farmacéutico Bristol- Myers Squibb, que suministro la penicilina necesaria para los experimentos de Guatemala.

Los abominables experimentos de Guatemala no parecen ser una aberración para los Rockefeller y la Universidad de John Hopkins.

Científicos clave de la Fundación Rockefeller y la Universidad de John Hopkins involucradas en los experimentos de Guatemala, también estaban detrás de los experimentos infames de Tuskegee en los que 600 aparecieron (agricultores) afroamericanos pobres nunca fueron informados que tenían sífilis y se les dio placebos en lugar de la medicina real.
Los investigadores observaron mientras que estas personas se consumían e infectaban a sus esposas e hijos con la enfermedad. Los experimentos de Tuskegee se interrumpieron después de ser expuesto por un denunciante.

En 1969 científicos de John Hopkins tomaron muestras de miles de niños de familias pobres afroamericanas, para buscar una predisposición genética a la conducta criminal. Sometieron a los niños a pruebas estigmatizantes, evaluaciones psicológicas y extracciones de sangre en un periodo experimental de 3 años que podría haberlos calificado como criminales de por vida. Los Científicos de John Hopkins no obtuvieron el consentimiento informado. A los padres se les dijo que se tomaron las muestras de sangre para pruebas de anemia y otros problemas médicos. La Unión Americana de Libertades Civiles demando a Hopkins, y obligo a detener los experimentos hasta que obtuviera el consentimiento informado.

En 1990, investigadores afiliados a John Hopkins sometieron viejas unidades de vivienda a la contaminación por plomo en diversos grados, posteriormente animaron a los propietarios de esas unidades a alquilarlas a familias con niños para monitoriar los niveles de plomo en los niños así como el daño cerebral y desarrollo que resultaran de los diferentes programas para la disminución del plomo. Todas las familias involucradas eran afroamericanas.

A los Padres se les ofreció pagos de $15 dólares para inducir su participación en el experimento, pero no se les informo que estos ponian a sus hijos en riesgo de exposicion al plomo. De hecho, la literatura proporcionada a los paderes sugeria engañosamente que el experimento protegia a sus hijos de danos por plomo y se comprometia a informarles de cualquier peligro. La Junta de Revision Institucional Hopkins habia aprovado el experimento. Dos de las familias demandaron a John Hopkins alegando que sus hijos tenian niveles elevados en la sangre, incluso cuando uno de ellos desarrollo envenenamiento por plomo. El Tribunal de Apelaciones de Maryland comparo estos experimentos a los experimentos de Tuskegee y la experimentacion humana practicada por los nazi y señalo. “La junta de revision institucional estaba dispuesta a ayudar a los cientificos a desplazarse alrededor de las regulaciones disenadas para proteger a los niños utilizados como objetos de investigacion no terapeutica.” La corte advirtio a John Hopkins: “Las comunidades medica y cientifica no se les puede permitir asumir totalmente la autotoridad para determinar en ultima instancia, lo que es correcto y apropiado en relacion a los proyectos de investigacion que involucran niños y quedar libres de las limitaciones y conseuqencias que impone la Le de Maryland.”

En el año 2000, la oficina para la Proteccion de la investigacion en Humanos fue creada para supervisar los fondos federales dirigidoes a la experimentacion en humanos y proteger la vida de las personas en 2001, esta misma Oficina suspendio toda experimentacion medica en humanos en John Hopkins despues de que esta institucion mato a una persona de 24 años de edad, Ellen Roche, en un experimento de asma. Cientificos de Hopkins administraron la sustancia quimica nexametionio a la Sra Roche por medio de inhalacion a pesar de la existencia de informes ampliamente publicados que aseveravan causaba la muerte. Dentro de las 24 horas de la inhalacion de la sustancia quimica, la Sra. Roche habia perdido un tercer de su capacidad pulmunar y despues de un mes fallecio. Las investigacion enseres humanos (OHRP) encontraron que Hopkins no habia revelado a las personas el riesgo de fatalidad. Encontraron varias instancias en las que los riesgos descritos en los impresos de solicitud para la obtencion de la aprobacion de los formularios de consentimiento presentados y firmdos por esos individuos. Los formularios de consentimiento llamaban el hexametonio “medicamento” a pesar de que la administracion de alimentos y medicamentos habia prohibido su uso como medicina años antes en 1972, y apesar de que cuando fue aprobado como medicina, no fue aprobado para usarlo de forma inhalada. Ademas el lenguage empleado en los formularios de consentimiento usaban en lenguage complejo y dificil de entender.

Las investigaciones encontraron que Hopkins habia fallado en la supervision de experimentos humanos en toda la institucion, incluso despues de haber sido advertido por la OHRP (por sus siglas en ingles). Un funcionario de esta Oficina declaro: “Nosotros no hacemos esto a ligera. En este caso los investigadores de la OHRP encontraron amplios problemas sistematicos a lo largo de las instituciones. John Hopkins debido al riesgo potencial de vidas humanas tuvimos que susprender las pruebas… La conclusion es que encontramos graves problemas con sus procedimientos para la proteccion de videas humanas durante los estudios. Esto no es un proratico. Esto no es un procedimiento burocratico. Esto se trata de proteger la vida de las personas.

La clinica Hopkins dirigida por el Dr. Moore durante los experimentos de Guatemala se conoce como “Medicina L” se enfoco exclusivamente en las enfermades venereas, especialmente en la plaga principal de la sifilis. La clinica fue nombrada “La Clinica Moore” en 1957 tras la muerte del Dr. Moore. Hoy en dia se llama “Clinica Moore para la atencion del VIH” y su singular enfoque es sobre el tratamiento y estudio de la plaga moderna del VIH y SIDA. Algunos de los mas recientes experimentos humanos realizados por Hopkins que son problematicos y estan relacionados con el VIH y el SIDA y se resumen a contunuacion.

El proyecto Rebeca que funge como guardian de la experimentacion humana sin fines de lucro, informa que a inicios de 1989 un experimento financiado por el instituto Nacional de Salud (NIH, por sus siglas en Ingles) era horriblemente similar a los experimentos de Tuskegee y de Guatemala. Los investigadores de Hopkins no informaron a las personas infectadas con VIH que lo estaban. Los investigadores luego a las parejas serodiscordantes (uno de los conyuges estaba infectado, el otro no) que no eran conscientes de su situacion para estudiar la transmision de conyuge a conyuge VIH. Los investigadores de John Hopkins tambien siguieron a mujeres seropositivas embarazadas y lactantes para estudiar la transmision de madre a hijo de VIH. Los investigadores de Hopkins siguieron otros participantes VIH- positivo que no sabian que estaban infectados para el estudiar su enferemedad y muerte. Los cientificos de Hopkins no ofrecian madicamentos antirretrovirales para el tratamiento de las infecciones por el VIH, a la profilaxis para prevenir la propagacion de infecciones. El editor del Diario de Medicina de Nueva Inglaterra critico el estudio y senalo que: “un estudio de ese tipo no se podria haber realizado en los Estados Unidos.” Esta evaluacion es inquietante, asi lo observo el Fiduciario de Rockefeller Thomas Parran, refiriendose a los Experimento de Guatemala.

El proyecto Rebecca informo que de 1997 a 2001 cientificos de John Hopkins a 4,495 madres VIH- positivas en un experimento financiado por la Agencia Federal de Desarollo Internacional de los Estados Unidos (USAID por sus siglas en ingles) Estas personas se encontraban dentro de los cuatro dias previos al parto y despues les dieron seguimiento tanto a las maches como a los bebes durante hasta por dos años, observando las infecciones y la muerte por VI en los niños. Los investigadores de Hopkins no advirtieron a las madres VIH- positivas que estaban infectadas y que podrian a su vez infectar a sus hijos atraves de la lactancia. Como resultado 141 madres VIH- positivos infectaron a sus bebes con el virus extre el sexto y vigesimo cuarto mes despues del parto.

El proyecto Rebeca tambien informo que entre los años 1997 y 2001, cientificos de John Hopkins reclutaron 626 mujeres seropositivas embarazadas en Uganda, y las utilizaron para probar los efectos de los medicamentos Neuropina y A2T (Zidovudina) en la prevencion de la transmision vertical del VIH. Un informe interno se dice que John Hopkins tiene la mayor cartera internacional de investigacion y practica de la salud de cualquier Universidad de los Estados Unidos. Se estima que hay 818 proyectos medicos liderados por 209 miembros de la facultad de John Hopkins que operan en 119 paises.

El caso ha sido presentado en el Tribunal de Circuito en la ciudad de Baltimore, Maryland. Las victimas estan representados por tres bufetes de abogados: Meridian 361 International Law Group, PLLC de Portland, Maine; Ecritorio Juridico Rodriguez Fajardo y Asociados De Caracas, Republica Bolivariana de Venezuela; y Salsbury, Clements, Bekman, Marder, y Adkins de Baltimore, Maryland.